saber cómo pensamos

Mirando cómo pensamos. Una potente herramienta

¿Qué te parecería si lograses ver tus pensamientos con la misma claridad que ves un paisaje en un cuadro? Vamos a ver la manera de hacerlo y poder observar cómo pensamos.

A lo largo de nuestra vida, recibimos una serie de datos, que se ordenan de una cierta manera y que determinan la forma que tenemos de percibir el mundo. Eso hace que. a la hora de afrontar la realidad o de tomar decisiones. sea esa base de relaciones ordenadas la que determina cómo actuamos o las decisiones que tomamos.

Dado el carácter práctico de este post, quizá el video que se incluye a continuación, realizado ex profeso, sea más operativo. El texto es una transcripción del mismo con algún mínimo comentario más.

Vídeo explicativo. Mirando cómo pensamos



Edward de Bono, en su obra Lógica fluida, expuso una metodología que vamos a utilizar para poder observar cómo pensamos. Lo llama Ámbito de flujo y es, básicamente, el paisaje de nuestro mundo interior. Es muy fácil de configurar, solo hay que seguir dos reglas, seguir los pasos y ser sincero con uno mismo.

Configurando un ámbito de flujo

El primer paso consiste en elegir el tema que vamos a tratar. El segundo paso consiste en  tomar nota de la enumeración del caudal de conciencia que involucra todos los aspectos, ideas, detalles, razones y factores que se nos vayan ocurriendo mientras consideramos la situación. El tercer paso consiste en revisar la enumeración dándole a cada elemento una letra del alfabeto.

El cuarto paso es el más importante y en él se implica la cuestión del flujo. Si tomamos los diferentes elementos de la enumeración uno a uno, tenemos que ver a qué punto fluye el punto escogido. Lo primero que nos venga a la mente. El quinto punto consiste en trazar el escenario de flujo.

flujo de cómo pensamos

Un ejemplo. El vecino que pone la música alta

Veamos un ejemplo escogido de la obra “Lógica Fluida”. Luego haremos otro.

En primer lugar elegimos el tema. Supongamos que es de madrugada y un vecino tiene puesta la música a todo volumen. El caudal de conciencia podría ser más o menos así:

  • Música a todo volumen
  • Es persistente
  • No me deja dormir
  • No responde a mis quejas
  • El vecino es desdeñoso
  • Las amenazas no surten efecto
  • Es un vecino agresivo
  • No afecta a nadie más
  • Esto ya dura demasiado
  • Imposible neutralizar la música

Identificamos a continuación cada punto con una letra e indicamos seguidamente el flujo de cada punto. ¿Hacia dónde nos conduce?

A-Música a todo volumen-C

B-Es persistente-C

C-No me deja dormir-H

D-No responde a mis quejas-E

E-El vecino es desdeñoso-F

F-Las amenazas no surten efecto-G

G-Es un vecino agresivo-E

H-No afecta a nadie más-F

I-Esto ya dura demasiado-C

J-Imposible neutralizar la música-C

Dibujamos el trazado

Dibujamos ahora el trazado del ámbito de flujo. Cada letra solo puede tener una flecha de salida. Ésto es muy importante. Probablemente la primera vez que se dibuja el trazado haya cruces de flechas por lo que habría que volverlo a dibujar de manera ordenada.

Ahora que tenemos dibujado el ámbito de flujo, ya podemos observarlo y comentarlo, como decíamos antes, como si fuera un cuadro.

ámbito de flujo

En primer lugar tenemos los puntos recolectores que son esos puntos que parecen atraer muchos otros. En nuestro caso es el punto C “No me deja dormir”. Los recolectores son muchas veces puntos de acción. Aquí podríamos estimar la posibilidad de tomar un somnífero. Menos drástico sería ponerse un artilugio para taparse los oídos.

El bucle estable, elemento clave que determina cómo pensamos

Vayamos ahora al bucle estable. El ámbito de flujo contará siempre con, al menos, un bucle estable, donde todo confluye. Puede haber más de uno. Si no aparece, será mejor que lo examines porque, seguramente, te habrás equivocado en algún punto.

En nuestro caso, el bucle está formado por los elemento F, G y E. Éste es el elemento clave para la acción. Sí el vecino es desdeñoso podríamos denunciarle, a ver si realmente desdeña una denuncia. Y si las amenazas no surten efecto, podría considerarse tratar al vecino de forma recíproca.

método de cómo pensamos

Otro ejemplo. Los nacionalismos

Veamos otro ejemplo para observar cómo pensamos, éste realizado sobre la marcha. El tema, los nacionalismos. El caudal de conciencia, según se me ha ido ocurriendo sería:

A-Falta diálogo-K

B-Incumplimiento de la ley-A

C-Sociedad dividida-M

D-El tiempo perjudica-I

E-Violencia verbal-G

F-Héroes y villanos-H

G-Imposiciones-A

H-Orgullo-A

I-Futuro incierto-B

J-Venganza-L

K-Acuerdo-I

L-Fanatismos-A

Ya hemos identificado cada punto con una letra e indicado seguidamente el flujo de todos los puntos.

Dibujamos ahora el ámbito de flujo. No olvidemos que de cada punto solo puede partir una flecha.

flujo cómo pensamos

Veamos lo que sucede. El punto A “Falta de diálogo”, es un punto recolector sobre el que podríamos actuar. En cuanto al bucle está formado por el mismo punto A, por el punto B, “Incumplimiento de la ley”, el punto I “Futuro incierto” y el K “Acuerdo”,  lo que podía dar a entender que sin una base común de valores es imposible el diálogo. La ley debería, al menos, convertirse en esa base común para poder avanzar.

En resumen:

  • Podemos observar lo que concierne a nuestro pensamiento igual que observamos lo que concierne a un paisaje
  • Para ello utilizaremos el ámbito de flujo
  • Ésta es una herramienta fácil de configurar, solo hay que seguir los pasos uno a uno y ser sinceros
  • Gracias a esta metodología, estaremos viendo cómo pensamos y podremos averiguar si podemos hacer algo para cambiar nuestro pensamiento o para cambiar la situación.

La utilidad de esta herramienta no solo se limita al plano personal. Particularmente la he utilizado en dinámicas de equipos para mejorar aspectos de procesos de trabajo con muy buenos resultados.

cómo pensamos dinámicas de grupos

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