Los Marcos de Atención. La inteligencia intuitiva

Cuando le preguntas a una persona que está mirando un cuadro, ¿qué te parece?, la mayoría de las veces su respuesta estará limitada a un “me gusta” o “no me gusta”. Si esa persona hiciera un curso sobre pintura posteriormente, a la hora de observar un cuadro de nuevo, tendría un puñado de instrumentos para dirigir su atención: qué colores se han usado, cómo se han utilizado luces y sombras, cómo son las pinceladas, el fondo, relación entre elementos.

Este post es un preámbulo a una línea de acción concreta para poder elaborar marcos de aténción que nos ayuden a resolver situaciones cotidianas tanto sencillas como complejas.

La Atención

En general, si no actuamos sobre la atención, ésta se dirige hacia lo inusual. Si andando por la calle viéramos pasar una persona con un cocodrilo atado mediante una correa, nuestra atención se dirigiría hacia dicha persona. Igualmente, si viéramos a un hombre tirado en el suelo pondríamos atención en ello. Éste es el punto débil de la atención, lo insual la atrae.

Sin embargo, si queremos pensar en algo, necesitamos dirigir la atención hacia ese algo. Y dado que la atención es selectiva, ya que no puedes prestar atención a dos cosas al mismo tiempo, necesitamos dirigir la atención de una manera eficaz. Primero debemos mirar una cosa y luego otra y luego otra, hasta abarcar todas las direcciones posibles y hacer de cada mirada, un trabajo a fondo.

Marcos de Atención

  • Dirigen la atención conscientemente
  • La llevan donde tú decides sin esperar a que algo inusual la capte
  • Se centra en todos y cada uno de los elementos incluidos
  • Consigue que éstos sean más evidentes
  • Nos proporciona seguridad de que no hemos olvidado nada

Ejemplos de marcos para dirigir la atención son los puntos cardinales, la cartelera de cines, el catálogo de IKEA, un mapa de carreteras, etc.

¿Qué ocurriría si nos desplazásemos siempre hacia un solo punto cardinal o solo consultáramos una sala de cine a la hora de decidir qué película vamos a ver?

En muchas facetas de nuestra vida miramos siempre al mismo sitio como si llevásemos puestas unas orejeras.

El marco de atención corrige esa situación y dirige nuestra atención hacia todas las direcciones posibles.

Utilización de los Marcos de atención

¿Y para qué nos sirve realmente un marco de atencíon?. Quizá entendemos que un experto en arte o en vinos debe desarrollar un marco para poder fijar la atención en determinados aspectos preestablecidos. Pero ¿en nuestra vida cotidiana nos ayudará en algo? SÍ, a pensar, a ser creativos, a la consecución de objetivos. En un post anterior elaborábamos un marco con técnicas creativas demostrando que la creatividad no es cosa de genios sino que está al alcance de cualquier persona. Si queremos comprar un coche o una casa, un marco adecuado nos ayudará a tomar la decisión de una manera sencilla. Decidir a quien votar en unas elecciones, elegir un colegio para nuestros hijos, escoger un lugar de vacaciones.

Y al utilizar un marco determinado, se incrustará la huella en nosotros, con más profundidad cuanto más se use, de manera que, ante hechos determinados, responderemos de forma automática sin saber, muchas veces. porqué. Es el Marco que está detrás.

La intuición

Leemos cosas como “La intuición es el lenguaje del alma guiada por el sendero de la experiencia inconsciente capaz de ayudarnos a tomar decisiones” o “La intuición es un sentimiento que nos hace pensar o creer que algo va a ocurrir aunque no tengamos todos los datos para llegar a esa conclusión ” definiciones más o menos poéticas que nos hablan de la buena fama que goza la intuición.

Pero la intuición nos delata. Nuestro pasado organiza nuestro presente. Las huellas de experiencias anteriores canalizan las actuales de manera que la información pasada interactúa con la presente y la organiza.

Y además dotamos a unas personas de esa cualidad calificándolas de muy intuitivas frente a otras que no lo son tanto.

Un ejemplo intuitivo, que es una excelente muestra de los efectos de la utilización de los Marcos de Atención

Lo tomamos de Malcolm Gladwell:

G. Klein, experto en toma de decisiones, entrevistó en cierta ocasión al jefe de un departamento de bomberos de Cleveland como parte de un proyecto que reunía exposiciones hechas por profesionales que, en especiales circunstancias, se ven obligados a adoptar decisiones en una fracción de segundo.

El caso que contó el bombero se refería a una llamada, rutinaria en apariencia, a la que había acudido años antes, cuando era teniente. El fuego se inició en la cocina de una casa de una planta, de una zona residencial. El teniente y sus hombres echaron abajo la puerta de entrada, colocaron la manguera y ahogaron con agua las llamas de la cocina.

Algo debió de ocurrir en ese momento, porque el fuego tendría que haberse extinguido, pero seguía activo. Así que volvieron a echar agua, pero sin apenas resultado. Los bomberos se retiraron hacia el salón y el teniente pensó que algo iba mal. Se volvió hacia sus hombres:

«¡Fuera de aquí!»

Dijo a sus hombres. Un momento después de que saliesen, el suelo que habían estado pisando, se hundió. Luego descubrieron que el fuego se había iniciado en el sótano. «Él ordenó salir a todo el mundo pero no sabía porqué», recuerda Klein. «Creía tener percepción extrasensorial. Lo decía en serio. Pensaba que tenía percepción extrasensorial y que esa capacidad le protegió toda su carrera».

Klein no aceptó la respuesta. Durante un par de horas obligó al bombero a volver una y otra vez sobre los acontecimientos, Para documentar, con la mayor exactitud, lo que sabía y lo que no.

Explicando las anomalías

«La primera observación fue que el fuego no se comportó según lo previsto», afirma Klein. Los incendios iniciados en una cocina responden al agua, pero éste no. «Luego retrocedieron hacia el salón», continúa Klein. «Me explicó que siempre llevaba las orejeras levantadas para notar el calor provocado por el incendio, y que le sorprendió la elevada temperatura que causaba. Un incendio en una cocina no debería generar tanto calor. “¿Y qué más?”, le preguntó. Con frecuencia, la experiencia se manifiesta en la identificación de algo que falta, y la otra cuestión que sorprendió al teniente fue que el incendio no era ruidoso. Era silencioso, y eso no cuadraba con la elevada temperatura».

Más tarde, todas esas anomalías pudieron explicarse perfectamente. El fuego no respondió al agua lanzada en la cocina porque no estaba en la cocina. Era silencioso porque el suelo atenuaba el ruido. El salón estaba muy caliente porque el fuego estaba debajo, y el calor tiende a subir. Pero durante el incendio, el teniente no estableció estas asociaciones de forma consciente. Todo su pensamiento se elaboró detrás de la puerta cerrada del inconsciente.

Es un excelente ejemplo de selección de datos significativos

El ordenador interno del bombero descubrió sin esfuerzo y en un instante un patrón en el caos. Aunque lo más llamativo de aquella jornada fue, sin duda, lo cerca que estuvo de convertirse en catástrofe.

Los marcos de atención generan, a fuerza de usarse, esa capacidad intuitiva que selecciona los datos más significativos de una manera automática.

La elaboración de marcos de atención concretos serán objeto de futuros posts

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