La corrupción y la circularidad. La culpa fue del cha, cha, cha

¡Pobres partidos políticos en el poder! Asolados por la corrupción. Y es que no se la puede dejar suelta porque luego pasa lo que pasa. Pero ella es honesta y asume su culpa. Hoy hablamos con la Corrupción.

La corrupción y la circularidad

P.- En primer lugar muchas gracias por estar con nosotros en estos días donde es usted la gran protagonista de la escena política. ¿Cree que es merecido?

R.- ¡Por supuesto! Soy una gran profesional, no tenga ninguna duda

P.- Los responsables políticos no suelen asumir ninguna responsabilidad en sus formaciones cuando hay casos de corrupción. Hablan de casos aislados. ¿Es así?

R.- ¡Pobres políticos!. Su mayor falta de responsabilidad probablemente sea desentenderse de cómo funcionan las cosas. El tema al que se refiere, no va de casos aislados, a los que también me dedico cuando me hace falta hacer alguna chapucilla para llegar a fin de mes.

Los sistemas circulares

P.- ¿Podria ser más explícita?

R.- Usted habrá oido hablar de los sistemas circulares. Un efecto regresa a sí mismo a traves de otros efectos, incrementado o disminuido. Suponga un periódico, cuanto más grande es su difusión, más propaganda atraerá, lo que permitirá pagar mejores artículos que haran aumentar su circulación. Por contra, cuanto más pequeño sea el periódico, menos vende. Al vender menos, menos propaganda atrae lo que hará que tenga menor ingreso y tenga que reducir páginas, haciéndose cada vez más pequeño. Esto se vuelve más interesante cuando conviven estos sistemas básicos. Hay mucho escrito sobre esto. Puede leer a Edward de Bono o Nassim N. Taleb

Ejemplo de sistema circular

P.-¿Y que tiene que ver usted con todo esto?

R.- Yo sólo inicio el proceso. Éste se alimenta, posteriormente, a sí mismo. Le explicaré cómo funciona con un ejemplo que tomaré de E. de Bono. En cierta universidad, acabado el curso, los estudiantes, a modo de celebración, se tiraban a un estanque y nadaban hasta un pontón en el medio del mismo. Los que ya estaban en el pontón, algunos con cierta dosis alcohólica de más, llamaban a sus amigos para que se unieran a ellos, lo que hacía que cada vez hubiera más gente en el pontón. Hasta aquí tenemos el sistema creciente.

P.- ¿Y el pontón resitía? Supongo que tendría una capacidad limitada.

R.- Efectivamente. llegaba un momento donde el pontón se empezaba a hundir. Se ponía en marcha un segundo sitema circular que equilibraba el anterior. De manera que el pontón se desocupaba al empezar a hundirse y solo quedaban en él, generalmente, los más borrachos. Déjeme que se lo explique gráficamente. El primer sistema tendría un esquema de este tipo:

Y combinado con el segundo:

P.- Parece que el propio sistema es selectivo, ¿no?

R.- Efectivamente, por una parte está el incentivo positivo para unirse a los amigos y por  otro el negativo de que el pontón está hundiéndose.

La corrupción y los sistemas circulares

P.- Bien, entendido, pero ¿vamos al grano?

R.-  En el caso que nos ocupa se produce, en un principio, una ganancia ilícita y fácil por parte de algún miembro del partido, que trasciende a su entorno y lo contagia (“por qué él sí y yo no”) provocando más acciones ilícitas que, a su vez engordan el número de corruptos.

P.- De acuerdo, éste es el sistema de crecimiento pero ¿qué lo equilibra?

R.- Podría equilibrarlo una política interna vigilante que penalizara el comportamiento ilícito, o un organismo de control externo, o, como está sucediendo ahora en último término, la justicia.

P.- Entonces, ¿la culpa fue del cha, cha, cha?

R.- Le vuelvo a decir. Cuando se deja al sistema autogestionarse, se vuelve imparable. Pero es posible cortar de raiz el proceso con políticas de control que, en este caso no se han producido, bien por incompetencia, permisividad u otros factores.

Otros casos de sistemas circulares

P.- Parece que algunos de nuestros políticos no están muy versados en estos sistemas ya que ¿el problema del independentismo, no es similar?

R.- Es igual. Acciones independentistas que generan represión, que a su vez generan más personas independentistas, que generan más acciones independentistas. Parece que sus políticos no lo entienden.

Dando las gracias a la Sra Corrupción, aquí acabamos la entrevista. El objetivo era tratar de los sistemas circulares no sobre la corrupción en sí aunque, dada su candente actualidad, me vino al pelo. Por otra parte, tuve que acabar abruptamente ya que me estaba invadiendo un deseo irrefrenable de llevarme algo que no fuera mío, bolis, folios…. no sé, cualquier cosa. Es lo que tiene estar cerca de la Corrupción.

 

 

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