Herramientas creativas y razonar correctamente

El mundo está lleno de verdades, de medias verdades, probabilidades y posibilidades que apuntan en varias direcciones. Sin embargo hay algunos hechos de los que estamos seguros de manera especial y si otros los contradicen, tendrán que ser ellos los que tengan que demostrarlo. Las herramientas creativas, de las que hemos estado hablando en diferentes posts, es para mí, uno de ellos.

En cualquier relato o discusión resulta muy útil establecer los hechos indicutibles y discutir todo lo demás a partir de ahí.

Descartemos lo superfluo

Particularmente hay que desechar lo “sobrenatural” y lo “demencial”

Ningún credo sensato enseñó nunca a nadie a creer en algo que no fuera lo natural. Te piden que tengas fe en los milagros pero que no confíes en ellos. Si un milagro no fuera excepcional no sería ni milagroso.

La manía o trastorno mental también hay que desecharlo. Si sabemos que no hay elefantes en Andalucía, a excepción de algún zoo, y a pesar de ello los vemos, deberíamos preocuparnos.

Por lo tanto hay que descartar el misterio que está por encima de la humanidad y la locura que está debajo de ella.

Creer lo que uno ve

La línea argumental correcta es creer en lo que uno ve y pensar que nuestras vivencias son ciertas en un sentido más profundo que las cosas que solo podemos argumentar.

Si yo estoy en Murcia y está lloviendo, podré recibir una comunicación de la NASA diciendo que no es posible que llueva en ese momento en Murcia, podré escuchar a un especialista explicando que es imposible que la borrasca pueda llegar a Murcia hoy o recibir un mensaje de otra persona diciendo que está en Murcia y que no llueve, pero todas esas son pruebas de carácter secundario. Ellos tendrán a los expertos, pero yo tendré a la lluvia.

Sobre temas actuales

Este sencillo principio es muy útil en relación a muchos temas actuales.

Tómese por ejemplo la afirmación de que no existe ningún problema entre la gente en Cataluña. Cuando les dices que puede haber conflictos entre las personas que tienen diferentes ideas, te dicen: “Eso son pamplinas. Mira ese comerciante que no es independentista pero convive con los lazos o banderas que hay en su fachada. La gente de aquí somos tolerantes”. Pero hablas con el comerciante y está atemorizado.

La afirmación de que el comerciante tolera la colocación de símbolos independentistas, que es cierta, no refuta aquello que todos pueden constatar, el miedo que tiene. Por lo tanto, no solo no se destruye el problema de la intolerancia entre las personas con diferentes ideas sino que se le añade el problema del miedo que tiene una parte de la población.

Recuperando la situación económica

Otro tema se refiere a la recuperación de la situación económica al nivel de antes de la crisis. No es verdad o están contando otra cosa. Ni yo, ni personas o empresas de mi alrededor, de variada condición, tenemos las condiciones económicas de la precrisis. Algunos, ni han vuelto a tener salario.

Te harán un número para demostrarlo, pero ese número no tiene relación con lo que dicen. No refleja que todavía haya colegios que habilitan el comedor en verano para que puedan comer algunos críos o que jubilados, con sus pensiones como único activo, sean el sustento de hijos y nietos. Te dicen que eso se acabó. Que ya todos los niños están gordos y sanos pero lo que podemos constatar es que, en muchos casos, hay niños que no pueden hacer sus tres comidas al día.

La clave sigue siendo que la gente debe empezar por lo que puede ver. Una persona puede tardar años en comprender la situación económica pero no tarda más de un segundo en darse cuenta de que un niño está desnutrido.

Las herramientas creativas

Utilizando las herramientas creativas que tenéis en esta página web he diseñado edificios, formatos de control económico de un proyecto, juegos, solucionado problemas con alguna persona o inventado algún artilugio. Y he visto los resultados cuando otra persona las utiliza. Con su uso, la creatividad está al alcance de cualquiera. Os diría que dichas herramientas creativas, responden al  funcionamiento natural del cerebro, lo cual es cierto, pero lo que se puede constatar es que funcionan.

Me podrán contar que la creatividad es un don divino al alcance de unos pocos pero yo no les creeré porque estoy en Murcia, y llueve, y por mucho que me digan que no es así, me estoy mojando.

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