estado de creatividad y relajación

Creatividad y relajación. Dos procesos con el mismo origen

Creatividad y relajación son estados en los que, en nuestra primera infancia, estábamos normalmente. No es que supiéramos o no ser creativos o relajarnos sino que, simplemente, lo hacíamos.

La relajación en niños y animales

Como nos cuenta Eugenio Herrero Lozano, un niño pequeño, cuando no está haciendo nada, si le cogéis un brazo o una pierna y la soltáis, caerá a plomo. Está relajado.

Los felinos son maestros en relajación. Un gato, cuando no utiliza una pata, la tiene relajada. Si la tiene haciendo algo, la tiene en la contracción muscular adecuada a lo que está haciendo, ni más ni menos. Es decir, saben relajarse y contraerse lo necesario de acuerdo a lo que van a ejecutar.

La relajación es una forma de estar del cuerpo. Sin embargo hemos ido aprendiendo a estar en la forma opuesta, a estar contraidos, tensos y cada vez con más intensidad y durante más tiempo.

estados de creatividad y relajación

Los músculos que se contraen por su cuenta

¿Cuántas veces os habéis sorprendido con los hombros elevados, contraidos? Y eso, sabéis que no sirve para nada. Estamos mucho más cómodos con los hombros caídos colgando por su peso.

Hay grupos musculares a los que hemos enseñado a contraerse pos su cuenta sin que tengan razón para hacerlo y eso, es fuente de dolor y molestias. Reaccionan generalmente por error, ante sensaciones imaginadas.

Y esa contracción se ha ido convirtiendo en automática poco a poco. Es lo que llamamos angustia. Y para disminuir el nivel de angustia, utilizamos la relajación que no es más que recuperar un estado que tuvimos.

recuperar la creatividad y relajación

La creatividad

Al igual que ocurre con la relajación, nacemos creativos. A partir de ese momento comienza un registro de impresiones, recuerdos y asociaciones. Somos un aparato registrador que desemboca en la aparición de patrones de comportamiento. Ello hace que hagamos las cosas siempre de la misma manera, automáticamente. Toda la vida se hicieron así y por eso, las seguimos haciendo. La consecuencia es la desaparición de cualquier vestigio creativo.

La atención

La atención determina tres estados diferentes en las personas dependiendo de su ausencia, de su utilización sin esfuerzo y de su utilización voluntaria y con necesidad de un esfuerzo para mantenerla.

Al primer estado le llamaremos mecánico, al segundo visceral y al tercero intelectual.

Al estado mecánico pertenecen todas aquellas situaciones donde trabajamos casi automáticamente. Andamos, hablamos, actuamos y pensamos en base a unos modelos que repetimos y repetimos. Nos hemos enseñado así. El 95% de nuestro tiempo lo empleamos de esta manera y nos alcanza para vivir.

Al estado visceral pertenece lo que está relacionado con nuestros intereses o pasiones. Lo que nos llama la atención sin ponerla voluntariamente.

Y al estado intelectual pertenece aquello que requiere que pongamos atención y esfuerzo en mantenerla. Creatividad y relajación están dentro de esta órbita. Apenas estamos en este estado. Por ello consideramos que creatividad y relajación son dos situaciones envidiables al alcance de unos pocos.

estado de relajación

Recuperar lo perdido

Desgraciadamente, la parte mecánica toma el mando en nosotros. Siempre está lista para decidir y actuar automáticamente. Siempre contesta a las preguntas de toda clase y reacciona a cualquier estímulo de manera muy estrecha y limitada y, en muchas ocasiones, de manera perjudicial. No podríamos vivir sin ella pero no debemos dejarla que haga cosas que no le competen.

Toda nuestras reacciones habituales forman el trabajo de la parte mecánica pero es solo un aparato registrador. Nunca debería contestar a las preguntas que nos dirigen, nunca debería tratar de resolver nuestros problemas, y nunca debería decidir nada.

Sin embargo, a través de la atención, podemos recuperar parte de lo perdido.

promoviendo creatividad y relajación

Enseñando creatividad y relajación

No hay que enseñar creatividad y relajación. Ya las conocemos. Son situaciones familiares que viviste pero has olvidado. Y para recuperarlas solo tienes que poner atención y dirigirla. Para ello existen herramientas que te ayudarán a hacerlo. En el caso de la creatividad tienes algunas a tu disposición aquí.

Por último, este post no pretendió, como podía haberse supuesto, demostrar que creatividad y relajación fueran procesos donde uno facilitara el otro pero, ¿habéis probado ser creativos desde un estado de relajación?

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