Creatividad sobre la marcha

Hoy me siento a escribir sin tema concreto por lo que me lanzo a hacerlo sobre la marcha, improvisando a partir de lo que va pasando. Solo una premisa, sea lo que sea lo que vaya ocurriendo, el post desembocará en el objetivo de este blog: la creatividad.

Escucho en la radio un debate económico donde un contertulio recuerda al ministro japonés que hablaba sobre la bondad de que la gente desapareciera de este mundo a una edad prudente para que no consumiera los recursos que le correspondían por sus años cotizados.

Da la impresión de que el mundo se volvió del revés. La economía debería estar al servicio de las personas para que tuvieran un mejor vivir, sin embargo parece que hay quien piensa que las personas están al servicio de la economía.

No es que haya que decidir el rabo que le va mejor a un determinado perro; es decidir el perro que le va mejor a un determinado rabo.

Un jarro de agua fría

  • Papá, ¿de dónde viene la expresión echar un jarro de agua fría?. He mirado en google pero no aparece el origen.
  • No sé aunque hay un cuento de los hermanos Grimm, el del hombre que no se asustaba, donde un joven era incapaz de estremecerse por el miedo. Se le aparecieron fantasmas, animales feroces y demas productores de sustos, pero nada. Invitaba a vino a los fantasmas o descuartizaba a los perros salvajes.
  • En el final del cuento, logra asustarse. Su mujer, la hija del rey, le echa un jarro de agua helada del riachuelo que corría al lado del palacio. 
  • Quizás tenga que ver.
  • Gracias papá.

Los cuentos

El mundo de los cuentos de hadas me fascina. Trata de héroes cuerdos en mundos fantásticos, como contaba Chesterton. Se encuentra, el héroe, en un mundo enloquecido pero él no enloquece a diferencia de muchas historias actuales donde el héroe está loco desde el principio y se encuentra con la cruel cordura del mundo real.

Quizá por eso digan algunos que las personas tenemos que desaparecer a una edad prudencial para que la economía funcione. 

En los cuentos se lanza al joven a sus aventuras lleno de fe y razonabilidad. Será valeroso, respetará a sus padres, rescatará gentes, cumplirá su palabra.

En su antítesis se sitúa la locura como centro en un mundo insípido y lento de cuyas fuentes parece que maman muchos de nuestros personajes públicos. Un lunático no es interesante en sí mismo. Aquél que piensa que es un pimiento, no será más que un corriente pimiento.

Creando sobre la marcha

El proceso creativo es similar. El héroe eres tú y te lanzas a  un mundo fantástico a través de las herramientas creativas. Sobre la marcha le pones patas arriba, le das la vuelta, le quitas un trozo, le  haces crecer o disminuir, le pones reglas nuevas, absurdas y provocadoras.

Y en ese mundo fantástico, tú conservas la cordura 

Y en ese contraste es donde aparece la magia rompiendo esquemas que alumbran nuevas cosas.

La imaginación te inmuniza contra la locura

Y no te preocupes porque la imaginación no provoca la locura. Siendo exactos, lo que promueve la locura es la razón. Los poetas no enloquecen; los ajedrecistas sí. Matemáticos y economistas, se vuelven locos; pero es muy raro que enloquezcan los que crean.

Lo antedicho en ninguna forma es un ataque a la lógica: digo solamente que el peligro de la locura reside en la lógica; no en la imaginación.

El que crea quiere poner su cabeza en el cielo. El lógico quiere poner al cielo en su cabeza. Y le revienta.

Ponte la armadura, empuña tu espada y, a lomos de tu caballo, ¡lánzate a la aventura!.

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