Creatividad. El lado negativo

La creatividad tiene su lado negativo. Es un método importante para mostrar nuestra parte fraudulenta. Véase como ejemplo ese personaje que inunda los medios en la actualidad, de profesión comisario, que grababa sin ton ni son a novias reales, jueces y ministros o que dirigía un lupanar sin más objeto que llevar a sus víctimas para que se les calentara la boca y dijeran lo que se podría convertir en objeto de chantaje.

No hay duda de que para robar un banco, defraudar a hacienda o engañar a tu pareja hacen falta dotes creativas si se quiere llevar ese objetivo a buen puerto.

La creatividad tiene buen cartel

Estamos habituados a hablar bien de la creatividad, aunque no se sepa realmente lo que es. Nos dirán que es una virtud muy apreciada gracias  a la cual, la sociedad avanza. Naciones y empresas reclaman grandes dosis de creatividad para resolver problemas o mejorar sus negocios.

Hay buenas razones que nos dicen que, gracias a la creatividad, podremos aportar nuevos puntos de vista y rediseñar el mundo para beneficio nuestro. Debido a personas como Édison, Einstein o Miguel Ángel el mundo es un lugar más cómodo y agradable.

El lado negativo de la creatividad

Pero esto es solo una parte de la historia. Una mayor creatividad ayuda a las personas a solucionar tareas complicadas en muchas áreas, pero las habilidades  creativas también nos pueden llevar a romper reglas y a tomar caminos poco éticos en la búsqueda de soluciones a problemas y tareas.

Por otra parte, aunque la idea de tomar riesgos y saber tolerar fracasos parece atractiva, la tendencia natural del ser humano es la de conservar nuestra situación y hacer que nuestro entorno sea predecible y familiar. Por lo tanto, las personas verdaderamente creativas se perciben a menudo como una amenaza.

Incluso se ha asociado la capacidad creativa con enfermedades. Por ejemplo, el caso de Van Gogh en el que se vinculaba la esquizofrenia que sufría con sus capacidades creativas.

Del lado negativo al positivo

Pero tranquilidad. Ser creativo no es, en absoluto, malo y como en muchas otras situaciones de la vida, los aspectos positivos mitigan por completo la parte negativa. Y, en muchos casos, lo que empieza en el lado negativo, acaba en el positivo.

¿Cuantas melodías se originan en la desgracia y acaban siendo una estupenda pieza? Cuentan que Phil Collins, en un momento complicado de su vida creó “In the air tonight”. Parece ser que la inspiración viene de un amigo que murió dramáticamente porque no pudo ser ayudado, debido a un error, por otra persona.

A lo antedicho se agregó otro error al dejar pinchado, por casualidad, un botón en el equipo electrónico con el que trabajaban, produciendo un ritmo en la batería muy original, que fue aprovechado para que formara parte de la canción.

De lo malo se aprende

Asimismo, cada vez que se da un paso adelante en procesos o temas científicos, esos avances permiten a las personas adentrarse tanto en el terreno del progreso tecnológico como en el de la deshonestidad.

Por ejemplo, según cuenta Ed Balleisen, una de las primeros usos que se dio al Sistema Postal americano, fue vender productos que no existían.

Se tardó un tiempo en descubrir el problema del fraude pero, una vez identificado, se instauraron una serie de regulaciones que garantizaban la calidad y la eficiencia en este servicio y generaron la confianza que, en estos momentos, disfruta.

La creatividad es necesaria hasta de manera corrupta

Solo avanzando en una nueva tecnología, en cuanto se determinen efectos y limitaciones, podremos establecer las fronteras entre lo abusivo y lo deseable.

Pensando de esta manera, debemos dar las gracias a algunos estafadores creativos ya que, gracias a ellos, hemos llevado a cabo ciertos progresos e innovaciones.

Por lo tanto, creemos, inventemos, reformemos el mundo. Lo importante es crear.

Por cierto, espero que no dudeis de mi  honestidad ni de mi capacidad creativa.

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