Buscar ideas originales

Buscar ideas. La habilidad de buscarlas a través de su “olor”

Existen expresiones, que utilizamos a menudo, que aportan, a través de una relación olfativa, una consideración que va más allá de lo habitual “El Consejo está corrompido y huele mal”, “vaya tufo a fraude”, “esto me huele a chamusquina”. Esta asociación entre el olfato e ideas no solo se produce en negativo. “Qué bien huele este plan” “esto huele a esperanza” son los aspectos positivos  del mismo proceso. El olor entra de lleno en la creatividad como herramienta para buscar ideas.

El olor de las ideas

Muchas ideas que parecían estimulantes en su exposición, cuando se resumen o comunican, se vuelven aburridas. No es que la idea sea aburrida, simplemente no “huele”. Le falta fragancia.

Al buscar ideas, ordenarlas por categorías es algo que hacemos frecuentemente. Pero el olor es algo más sutil que una categoría.

Hay personas que mezclan bebidas aromáticas, otros tabaco. Están los expertos en vino. En todos estos casos, la nariz del experto resulta ser extremadamente sensible a los diferentas aromas. Un olor puede ser tan sutil que, a veces, un olfato inexperto ni siquiera puede llegar a notarlo.

el olor de las ideas

Un ejemplo

Supongamos que existe un problema de consumo excesivo de alcohol por parte de los jóvenes y queremos buscar ideas para que no beban o, al menos, reducir el consumo. Reunimos las siguientes sugerencias:

  • Prohibir su venta a menores de edad
  • Prohibir su consumo en la calle
  • Aumentar los precios
  • Informar sobre sus efectos negativos
  • Limitar el nivel de alcohol
  • Informar sobre posibles efectos sociales (alborotos, peleas, suciedad)

 

Buscando olores

Busquemos posibles olores:

  • Hay un olor a “prohibido”, a hacer algo que no está bien visto
  • En relación al punto anterior hay un olor a “desafío”. El carácter rebelde de los jóvenes puede animarles a seguir bebiendo
  • También huele a “idiotez” por sus efectos nocivos

vuscar ideas a través de su olor

Buscar ideas

A partir de estos olores podemos desarrollar una serie de ideas.

El olor a “desafío” nos puede llevar a contraponer, en campañas publicitarias, desafíos útiles, heróicos, a desafíos inútiles, sin sentido, como puede ser el hecho de beber sin medida. El olor a “prohibido” puede desencadenar sensación de un coste alto y de dificultad para hacerlo. El olor a “idiotez” ataca la vanidad, la consideración ajena y la autoestima.

Incluso, a partir de estos olores iniciales podemos reforzarlos con otras ideas que tengan olores más pronunciados.

Por ejemplo, el olor a “prohibido” puede combinarse con el olor a “delito” con las correspondientes sanciones y un protagonismo no deseado.

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El olor de las ideas. Una potente herramienta creativa

El olor de las ideas sigue las reglas básicas de la creatividad y se puede convertir en una potente técnica creativa.

Nos ayudará a percibir lo que la percepción común no capta abriéndonos caminos inexplorados.

Podemos elegir un olor y a continuación buscar ideas que contengan ese olor, pero también, partiendo de las ideas, pudiera ocurrir que todas las sugeridas tuvieran el mismo olor y quisiéramos huir de él para explorar otras ideas.

También podemos decidir profundizar en un determinado olor para que, reforzándolo, nos lleve a buscar ideas nuevas.

buscar ideas adecuadas

Resumen

El hábito de buscar olores nos anima a buscar ideas no solo en forma directa, sino a considerar otros aspectos que éstas encierran.

Así como hay personas que tienen la facultad de identificar los olores más sutiles de un vino o un perfume, para otras es más fácil identificar los olores de una idea (una idea, como hemos dicho, puede tener diferentes olores). Como cualquier actividad, la habilidad de buscar ideas a través de su olor, mejora con la práctica.

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